Yo misma me he sentido un poco preocupada, pero, no demasiado, ya que a mi parecer la enfermedad es altamente contagiosa, más no mortal en las mayor parte de los casos. Sin embargo, siempre es recurrente que la gente se cuestione en este tipo de situaciones, sobre un posible caos irremediable, que convenientemente haga mermar la población humana, un escenario apocalíptico, un pandemonium...
Es realmente interesante ver como los seres humanos, en muchas ocaciones necesitan sentir la desalentadora visión de un oscuro presagio, para reconsiderar cuánto les importa su propia vida, su mundo, el entorno en sí. Es posible que muchas personas pongan sus prioridades en orden durante éstos días, y actúen como si fuera una necesidad realizarlo de dicha forma, de la misma manera en que es bastante probable que cuando se controle la situación alrededor del virus, y todo vuelva a la "normalidad", una vez más, la sociedad recobre su supuesta seguridad cotidiana, y ya no se detenga a observar el ocaso, ó a tomar un café con una persona querida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario